lunes, 26 de noviembre de 2007

Acepta tu camino

- El destino es sólo el cruce de caminos de las casualidades que nosotros creamos. Lo demás es completamente ajeno a nuestro control. ¿Por qué, sino, estás tú aquí hoy? Si piensas que es porque tú lo has elegido, entonces estás dando por hecho que tú eres el dueño de tu propia vida, y te aseguro, Leonardo, que no es así bajo ningún concepto.

Yo sólo callaba. Ella tampoco me daba otra opción. La cabeza comenzaba a dolerme. ¿Qué hacía yo allí? No tenía ningún sentido. Debía irme a casa.

- Como te he dicho, Leonardo, hoy vas a aprender lo que es el destino.
- ¿Y si no quiero hacerlo? - Pregunté algo desafiante.
- Ya te he dicho que estás aquí. Te he dicho que no es casual. ¿No quieres saber porqué?
- Pues no, no lo sé...

Realmente no sabía si quería saberlo.

- Pero usted dice que es importante mi nombre, mi edad y el hecho de que sea yo quien haya matado a su gato. Pero no entiendo, señora, la relación que puede haber entre usted y yo.

Sonaba confusa mi explicación, pero fue la manera más clara que tuve de explicárselo. ¿Qué sentido podría tener todo aquello?

- Resulta verdaderamente importante que seas precisamente tú, un chico llamado Leonardo Stigliari, de 11 años, el que mate a mi gato Waldo, y que de repente se cruce en mi camino.
- ¿Cómo sabe usted mi apellido? - Aquello comenzaba a sobrepasar los límites de la lógica.

Melissa sonrió. Casi con maldad, me atrevería a decir.

- Mira, Leonardo, a partir de ahora te plantearás siempre qué habría pasado si no me hubieras conocido. Pero sólo alcanzarás la verdad cuando aceptes que es imposible saber qué habría pasado porque bajo ningún concepto podría haber pasado. - La miré extrañado - Sí, es difícil de entender ahora. Lo que ha ocurrido hoy es algo que habría ocurrido cualquier día de tu vida, pero al fin y al cabo, habría ocurrido. Justo en este instante, en el que yo me estoy esforzando por mostrarte la verdad, a ti se te abre un amplio espectro de posibilidades y caminos a elegir. Y sólo uno será el correcto. Nadie te garantiza que esto vaya a ir bien, porque sólo depende de ti. Tu camino se va a alimentar de tu esfuerzo, de tu fe y de tu constancia.
- Pero, ¿por qué yo?

Y, ¿por qué ella hablaba de aquella manera tan segura? ¿Cómo podía dar tantas cosas por supuestas? ¿Acaso tenía razón?

- Tu camino parece un pequeño camino de piedra situado en la soledad de la ciudad. Todo el mundo puede verlo, pasa por él, pero nadie se detiene a observarlo ni se para a pensar en la importante función que desempeña ese camino. Une varias partes de la ciudad, facilita el tránsito, incluso a veces facilita la vida de los demás, pero nadie se lo agradece y, lo peor de todo, nadie quiere agradecérselo. Tu camino parece un camino normal, envuelto por árboles, inútil a simple vista, pero es el camino más importante del que se va a servir la humanidad en las próximas décadas. No es, ni mucho menos, un camino largo, pero sí intenso. Jamás esperes que nadie te lo agradezca, ni siquiera que se den cuenta, sólo sé consciente de la importancia que tiene. Con que tú mismo reconozcas lo necesario que eres, no necesitarás nada más. Y para ello, Leonardo, has de aceptar tu camino.

- No sé muy bien qué quiere decir, señora.
- Mejor que explicártelo, voy a enseñártelo. - Se levantó del sillón y el gato que posaba sobre su regazo dio un salto. - Acompáñame.

Me levanté. Jamás podría negar que en el fondo sí sentía curiosidad por ver lo que Melissa quería enseñarme, pero me aterraba.

Atravesamos el pasillo de su casa, y llegamos hasta la puerta que conducía al sótano. La abrió, y me invitó a bajar. Le dije que después de ella. Así fue. Las escaleras, hechas de madera rancia y carcomida, rechinaban de una forma terrorífica con cada paso que dábamos. La humedad se filtraba por nuestras narices. Al final de las escaleras, Melissa encendió una luz. Un cuarto extremadamente oscuro, con una mesa, un par de estanterías y muchos libros, y un suelo sucio como el de los viejos callejones parecían habernos estado esperando durante años.

- La vida te tiene asignadas hazañas sobrehumanas, Leonardo. Lo sé, porque lo he visto. - Su tono de voz ascendió a lo místico. - Estoy aquí para ayudarte a llevar a cabo tus hazañas, para mostrarte el camino y dejar que lo recorras sólo. A lo largo de él, tendrás que irte despojando de los defectos humanos, y te conviertas en alguien superior a todos nosotros. Tú mismo te convencerás de que eres superior. Estoy aquí para que consigas el poder que mereces.
- ¿Qué poder merezco?
- El poder de ver lo que nadie consigue ver. Adelantarte a los acontecimientos, estar un paso por delante del conocimiento humano, controlar tu dolor físico, conseguir cualquier cosa que se te pase por la mente tan sólo con pensarla. Tienes un diamante en bruto en tu corazón, Leonardo, sólo necesitas explotarlo.
- Ya, ¿y cómo sabe usted todo eso? - Pregunté con escepticismo.

Melissa se movió. Me dio la espalda. Yo permanecía al borde de las escaleras. Se dirigió a la mesa y abrió los cajones. Con sumo cuidado, comenzó a sacar papeles de allí. Eligió uno de ellos, se dio la vuelta y, levantándolo, me preguntó de forma inquisitoria:

- ¿Conoces al hombre que aparece en esta foto?

Miré con detenimiento. Apenas podía creérmelo. Normalmente con cada nueva situación que vivimos las reacciones de nuestro cerebro se limitan a buscarle una explicación lógica y a enlazarla con otras situaciones parecidas que hayamos vivido antes para así poder marcar un patrón de conducta. Pero aquello no tenía ni una explicación lógica y por supuesto jamás había vivido antes una experiencia parecida.

- Sí, claro... - Tartamudeé - Es mi padre.
- Pues hazte a la idea de que dentro de unos años tendrás que acabar con su vida.

9 comentarios:

helga dijo...

Y... ¿la misión de Leonardo es "buena" para él o lo es sólo para Melissa?

Leonardo dijo...

¿Quién ha hablado de misión?


Habla de misiones.

Desde luego, no sé de dónde sacas que Melissa puede sacar beneficios de todo ésto. Según dice, parece que lo hace por un bien común y por sacarle partido a todo el potencial de Leonardo. Asimismo, en este punto de la historia podemos decir que Leonardo no es consciente de lo que tiene bajo sus manos y, por lo tanto, tampoco sabe cómo beneficiarse de ello. Lo que está claro, y como hemos podido ver en distintos capítulos anteriores, con el tiempo Leonardo sacará beneficios para sí mismo. Porque, según avance todo ésto, Leonardo adoptará sus objetivos como los fines últimos de su vida, es decir, lo único que le causa frustración, felicidad, tristeza, u orgullo.

En resumen, no podría decirte ahora mismo en qué medida resulta bueno para Leonardo, o no, y en qué medida resulta bueno o no para Melissa, porque tendría que desvelarte varios detalles algo sugerentes.

Pero sí puedo decirte que has sido muy perspicaz y has planteado una pregunta que pensé que no sería obvia hasta más o menos el final.

Un saludo.

helga dijo...

Puede parecer que Melissa venga de un futuro no muy lejano en la vida de Leonardo, pero pienso que ese mismo futuro o destino que le guarda a Leonardo, es el futuro o destino que Melissa quiere que exista. Es decir, Leonardo podrá o no matar a su padre. Hará lo que él decida hacer y no lo que Melissa quiere que haga, no? Aun así, tampoco pienso que ella sea muy inteligente al "predecir" que le matará, pues creo que Leonardo no tiene mucho aprecio a su padre e igual que mató a ese gato, podría matarle a el, haciendo desaparecer así otro de sus temores.

Leonardo dijo...

Leonardo podrá o no matar a su padre, eso es cierto, pero ahí radica su poder: tiene el poder de elegir o no lo que hacer. Ahora mismo Leonardo tiene la misma visión de Melissa que tú, desconfía de ella. Pero con el tiempo tendrá razones para aprender de ella y enseñarle el camino que ella le ha dicho que debe seguir.

Piensa en quién es Leonardo. Realmente, aunque Leonardo sea un crío, el no es feliz ni ha visto muchas cosas felices en su vida. No tiene apenas aspiraciones, y con el tiempo dejará de tenerlas. Aparece Melissa en su vida y le ofrece un camino a seguir que le hará ser alguien y aprovechar todo su potencial. Él mismo decide seguirlo. Además de que Melissa le está mostrando que ella sabe de lo que habla. Le enseña una foto de su padre. Y le dice que le tendrá que matar. Además, en la mano tiene una serie de documentos que fomentan esa idea de que Melissa, más que nadie aquí, sabe lo que dice.

Melissa cree hacer lo correcto y es cierto que intenta crear una realidad a su manera. Pero, con el tiempo verás, Helga, que tampoco existe otra opción. (Y tmb que sin eso no existiría historia XDDD)

Lo que es obvio es que Melissa es Melissa. Y tiene una historia tras de sí que, de algun modo u otro, enlaza con Leonardo. Y creo que debería callarme ya porque te he contado algo demasiado importante.

Sólo decirte que me jodes los esquemas y que no contaba con tu perspicacia.

Tendré que ser más sutil, si cabe.

Saludos.

Leonardo dijo...

Además, piénsalo bien. Melissa le acaba de enseñar una foto de su padre. ¿Cómo tiene Melissa una foto de su padre y en qué se basa para decir que tiene que matarlo?

Algo hay ahí, debe pensar Leonardo, y no es muy normal. Es bastante comprensible que Leonardo confíe en ella si ella le da este tipo de pruebas de confianza.

Saludos.

helga dijo...

Si, está claro que hay algo que enlaza la vida de Leonardo con la de Melissa y, además, debe ser algo muy importante. Empezando porque pueden que tengan una persona en común o porque Leonardo, de alguna forma, sea el reflejo frustrado de Melissa.

Puede que las intenciones de Melissa sean buenas, pero también puede que, aunque Leonardo tenga ese don, no acabe de utilizarlo correctamente, pues a medida que pase el tiempo, Leonardo y Melissa no creo que sigan tan unidos y los intereses ocultos de Melissa (tanto si son buenos como malos)acabarán chocando con los de Leonardo.

También puede que, Leonardo, termine confiando plenamente en ella y haga aquello que ella considera lo correcto (aunque que sea lo correcto no quiere decir que sea o no lo mejor para él.)

Anónimo dijo...
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Kaiser & Raistlin dijo...

Es fascinante, estoy acojonado.
A ver, leyendo estas dudas que van surgiendo sobre trama, yo me planteo una cosa:
El hecho de que Melissa le haya dicho a Leonardo que tiene que matar a su padre, marca un antes y un después en la vida del chaval. Lo que Melissa hace es interactuar con Leonardo y esto se podría explicar del mismo modo que si de física de partículas se tratara. Una vez ha interactuado de esta forma, ahora tiene una disyuntiva que antes no se planteaba: matar o no a su padre. Es como el experimeto del Gato de Schrödinger pero en versión humana.
Muy aconsejable, seguiremos la trama a ver qué ocurre.

Un abrazo,

EK, MV, Año 33

Leonardo dijo...

En cuanto se plantea la disyuntiva, se altera la realidad. Y entonces Leonardo tendrá que elegir cuál de las dos opciones es la más viable.

Aunque en realidad, Melissa le pondrá la respuesta (bastante obvia) encima del plato.

Un saludo